Mi nombre es Luis Eduardo García Guerra y estoy en Monterrey, México, he escrito 4 libros de Linkedin, uno para estudiantes, otro para recién egresados y otro más para profesionales. El cuarto es una introducción. Mi cel es 81 1312 3874.----- Aquí se ve lo que incumba al networking, a las redes, al LinkedIn, a las estrategias para tener contactos, luego conexiones y así. Se ven los cambios, las propuestas, los mecanismos, a todo lo que involucre la red profesional.
lunes, 11 de enero de 2016
Proyecto Linkedin 01 Los Usos de Linkedin además de lo obvio.
Video sobre LinkedIn y sus posibilidades, no sólo las de buscar empleo, espero les agrade...
Saludos cordiales!
sábado, 9 de enero de 2016
Homo Conexus y la Netnografía
Mi video hablando de la definición de lo que eres tú, usuario de Facebook y de mil aplicaciones más... y de la ciencia que analiza tu comportamiento como parte de una comunidad a la que perteneces y como individuo con una conducta particular que "existes" en Internet... ah, y hablo de mi reloj de Batman de colección que pasó por mejores tiempos ...
El Homo Conexus y la Netnografía, algo más teórico, como para empezar la discusión...
Luis Eduardo García, su servidor, hace cursos de Linkedin, además de ser escritor...
Me dedico a eso, a tratar de entender la conceptualización de las redes sociales, desde el punto de vista teórico, filosófico y por supuesto, el comercial, el porqué la gente se comporta como individuo, como masa, como conciencia, como chusma, como receptora de moda, como difusora de ideas, y si yo que hago labores de entrenamiento de Linkedin, donde creo mi comunidad, es de mi interés saber más de ella...
Por eso llego al entendimiento del individuo dentro de la red social y a la ciencia o disciplina que la analiza, estudia, define, describe...
Mis datos...
https://mx.linkedin.com/in/luisgarcia2099
luis.garcia.2099@gmail.com
Saludos y que pasen buen día...
Luis García
lunes, 9 de febrero de 2015
VIVIR EL MODO NETWORKING (ALMOST ALWAYS) ON
(O UNA MANERA DE CÓMO PROMOVER EL USO DE LINKEDIN Y DEL NETWORKING CON LAS PERSONAS QUE NOS ENCONTREMOS EN TODAS PARTES, SIN EXAGERAR, CLARO.)
Me preguntaron el otro día que porqué LinkedIn no promueve más su uso, si es tan importante, en por decir un país como México y en otros países en donde se siente que la red social más importante para los profesionistas se está subutilizando.
Yo siempre me he preguntado hasta donde llega la función de la red social en cuestión, por un lado está el tema constante punzante de "expande tu red con tus conocidos, expande tu red conocidos" a nivel que LinkedIn mismo te explora tu red de correos para buscarte contactos o para invitarlos y en algún lado esta doctrina topa y se alenta y luego se estabiliza en su crecimiento, hasta llegar al detalle de "conecta sólo con gente que sí conozcas".
Y esto contrasta un poco, porque si se trata de ampliar nuestra red o de vender, con el ejemplo de sus paquetes Premium apuntando a Recursos Humanos y a Ventas, implicando necesariamente que explorarás redes de personas que NO CONOCES, y agreguémosle al macrotema, ya dicho varias veces, de que a LinkedIn le interesa finalmente el mercado laboral DEL MUNDO ENTERO, entonces han de pensar, supongo, que cada país crezca a su ritmo y tiempo... o es eso o los que planean LinkedIn son bipolares sociales.
Hasta aquí la respuesta a la pregunta sobre LinkedIn lo que sigue es una digresión del tema de cómo podemos, o se puede, apoyar a que se dé más la inquietud de ir por más networking, esperando que usen como plataforma de conexión a LinkedIn:
Por mi parte insisto yo en que las compañías que hacen seminarios, expos, congresos, o incluso las compañías que dan servicios compartidos, tengan la iniciativa no sólo de decir, "aquí es entre otras cosas que son nuestro fin, un lugar ideal para que hagan su networking", que sí se da, y solito, y a lo que me refiero es que ir más allá, que lo promuevan ACTIVAMENTE creando Networking Zones y/o Networking Times, con aplicaciones o foros creados de antemano o de kioscos de captura de datos en los que todos puedan capturar sus características, temas, áreas, para ser vistos y a su vez accesar a través de una app creada ex profeso para ver quién vino, quién está, qué evento sigue, revisar los tags con sus intereses que sirvan para ser consultados, y así entre otras cosas buscar afinidades y/o qué temas de relevancia se están dando y así, todo envuelto en miniredes ad hoc como si fueran MiniLinkedIns en algunos casos temporales y siempre de acceso restringido, de uso exclusivo por la organización o el evento, el que quiera que lo capture, el que no, pues no.
Por otro lado, (a lo mejor me adelanto para un tema para después explorar) las escuelas, las universidades no tienen estrategia sólida para preparar a sus alumnos en temas de conexión de personas a redes profesionales.
He estado con gente de varias universidades promoviendo la idea del Networking y siento que no han captado la ventaja competitiva que podría lograrse para los alumnos de próximo egreso una educación continua en base a un Departamento de Networking. Debería haber un módulo permanente para este efecto hacia los alumnos, asesoría tipo Vida, Carrera y Desarrollo, o Un Desarrollo Relacional. Nada que ver con Educación Continua.
Esto no es conocimiento, esto es enseñar una actitud.
No basta que en una conferencia se les pregunte a los muchachos, "hey, chicos, LinkedIn, hagan su perfil, muchachos, es muy bueno!" y a lo que sigue del programa.
En fin.
¿Más lugares?
Los hoteles, con sus Business Centers, los mismos World Trade Centers regionales, las Cámaras de Comercio locales, las Asociaciones profesionales (aunque estas tal vez sí sean muy verticales en por definición), y similares.
O como ya lo he comentado anteriormente los cafés tipo de trabajo como los Starbucks que son lugares ideales para nómadas profesionales con audífonos y laptops en busca de refugio, y estamos en la optimista suposición que cada persona-road warrior es un talento que desea ser conocido (y puede ser necesitado) en otros ambientes insospechados, cercanos geográficamente a él, esperemos que cada quién tenga una intención de buscar relacionarse, como todos, y ahí mismo, en la mejor actitud de servicio posible.
El Starbucks es zona natural para una Networking Zone, o un Networking Time.
Así hay muchas instancias en los que pueden darse esto del MODO NETWORKING ON, algo en que todos debemos pensar estar prendidos, no que si nuestras redes son grandes o pequeñas o que sí son verticales o transversales, sino que si tienen su grado de utilidad o de asimilación y sobre todo el para qué la tenemos o queremos.
Imagínate el potencial de un MODO NETWORKING ON general en lugares donde sí, ya se da el networking, pero sin desmerecer a nadie, ¿quiénes lo aprovechan? Los naturales, los que conocen el camino, los privilegiados con carisma, los conectores natos, y no todos somos así. Por tanto pienso que si quitamos algo de la fricción social natural algo podemos provocar más allá de lo que hoy existe en las Networking Nights, que sí sé que están abiertas a dinámicas novedosas de integración, pero a las cuales se les puede dar todavía una ayudadita por ahí.
En fin, las cosas ya se darán poco a poco, nosotros somos a quienes nos debe importar. LinkedIn como quiera, no es México quien le preocupa, sólo quieren ser y hacer, negocio, si hacen labor social de paso, es genial pero no importante, ¿y el caso de México? Ya entrará al redil, como todos.
Al tiempo.
Ahora sí, siguiente tema... Networking Zone, en la Convención o Expo o Simposium o...
PARTE I: BUSCANDO LA NETWORKING ZONE
(Daré
como explicado el tema de Networking
de momento pero me reservo el derecho de volver a insistir en su importancia.)
Es
inevitable.
Los
temas de Networking están cerca. El
dónde, el cuándo, el cómo son cosa de tiempo. Las Networking Zone a la
vuelta de la esquina. O los Networking Time.
O
así como existe la Hora Feliz, habrá la ¿Hora del Networking o Networking Hour?
(Sí,
como que el español no ayuda ni su traducción directa).
Y
en este caso hablo de la red de persona a persona, sin LinkedIn de por medio.
Ahora
imaginemos el lugar.
Donde
haya personas cada quien en su tema. Laptops. Audífonos. Libretas.
Concentración. Corriente Eléctrica. Wi-fi.
Cafecito. Tiempo. Mesa disponible. Ambiente. Vivir y dejar vivir.
Puede
que falten detalles o que estos se arreglen solos en base a flexibilidad o
adaptabilidad de cada persona o sólo que comience el cool del grupo o
sencillamente que el que tenga hambre de conexión haga el primer movimiento.
Porque
él o ella sí sabe lo que puede haber detrás de cada conexión.
Una
red que explorar, una red a la que podemos servir, una red que se puede juntar
con la nuestra a partir de sólo decir, “Buenas tardes, mi nombre es… ¿el tuyo?”
Y el mágico: “¿A qué te dedicas?”.
El
tema de “¿yo me dedico a esto”, el “mira, qué bien” y el concluyente “yo estoy
en LinkedIn, si gustas conectarte conmigo, con todo gusto” en dónde se da la
real sinergia, el real conocimiento y demás, viene después.
Y
cada quien lo puede hacer distinto y cada quien decide, aún, si lo hace o no.
Porque,
nunca olvidarlo, detrás de cada persona hay una red interesante.
Las
variaciones son muchas, las formas y las maneras también, y cada persona es
distinta en su grado de timidez o reserva o conservadurismo o extroversión o
introversión.
Hay
ventajas ahí, hay desventajas también.
Porque
el mexicano es un hombre de costumbres que no se mete mucho en donde no lo
llaman por temor a que le digan algo agresivo.
Pero,
¿si hubiera la manera? o si el lugar donde se encuentra, ¿lo promoviera?
Sí,
el relacionarse es un tema de cultura. No todos saben cómo hacer Networking, no
todos entienden su importancia. Pero llegará el momento en que todo esto sea
natural en mucha gente, en que se adapte un código de conducta no intrusivo y
que en ciertos lugares uno sólo se presente, con todo el protocolo necesario.
Y
al presentarse, redundando con todo cuidado, se haga presente.
Lo
más interesante es que esto del protocolo se puede hacer más sencillo con menos
fricción con la ayuda del establecimiento o local. ¿Cómo?
Creando
su propia Networking Zone.
Inventémoslo.
Ayudémosles. A ponernos a sugerir. A demandar el espacio.
Puede
ser eso, un pequeño espacio físico (corcho, b en donde poner tu tarjeta o
folleto, junto con los demás participantes, habría que establecer la regla de
oro de “tomas una tarjeta-dejas una tuya”. Debería autorregularse, esto debería
ser voluntario.
(Claro
que el formato de tu tarjeta también debería explicar lo que haces, no solo tus
datos de contacto, si no dice cuál es tu core
business o cuál es tu discurso del elevador, no tendrás importancia y serás
una tarjeta más. Ese es otro tema.)
¿Los
lugares obvios? Los Starbucks, los
cafés, los hoteles en sus business
center, lugares donde la gente se pone a trabajar ya sean para hacer pausas,
para revisar correos, para buscar un espacio tranquilo a bajo precio.
Toda
esa gente que está con sus audífonos trabajando, codificando, contestando,
creando un correo, una propuesta, revisando una cotización.
Digo,
hay esferas de influencias más atractivas que otras, pero aun así, el tema es
contactar y contactar, sí, ya sé, no puedes ser promiscuo en esto, hay que
saber seleccionar, lo único que digo al respecto de la gente y lo que hay
dentro de su mente profesional y lo que hay dentro de su red, la única manera
de saberlo es preguntando (pero siempre respetando espacios y momentos).
martes, 9 de diciembre de 2014
¿QUÉ HACER CON LOS CONTACTOS?
Javier, un buen amigo,
me preguntaba respecto a qué hacer con los contactos, en resumen, ¿qué
oportunidades ofrecer y cuáles puedo ofrecerles?
Me extenderé un poco, diré
cosas obvias para muchos, pero a final de cuentas, entre tantas cosas obvias en
ocasiones hay que mencionar todo lo obvio porque para uno lo es, para el otro
no, y así.
Mira, yo me voy al
origen, mucho de esto ya lo sabes, sabemos, supimos, sabremos, sabríamos,
sabríais, intuimos, etc.
1) Cada persona es un cúmulo de experiencias, de
conocimiento, de saber, de deseo de ganarse la vida a través de algo, o con la
necesidad de que sepan de sus logros, o con ciertas ansias de conseguir dinero,
experiencia, cultura o poder.
2) Cada persona es finalmente parte de una red,
llamémosle por decir de cierta forma “nodo”, que puede ser centro u origen de
una red o final aparente de otra, o camino hacia otras redes más allá.
3) Cada persona tiene una relación con otra, de
amistad, de familia, de comercio, de negocio, de acuerdo, de afinidad, de
afiliación, de ser parte de un grupo escolar, político, de iglesia, social,
deportivo, cultural, ideológico, geográfico, demográfico, económico, etcétera.
4) Cada relación de persona a persona es una
“liga”. Hay muchas ligas, y asimismo muchas redes traslapadas de un lado a
otra, algunas son temporales otras ajenas al tiempo.
5) Cada persona sabe algo, hace algo, conoce algo,
le pasa algo, se le ocurre algo, resuelve algo.
6) Cada persona también, necesita algo.
7) La gente, o la comunidad, o la red, no sabe lo
que necesitan, o hacen o por lo que se distinguen las personas individualmente
(EL ESTIGMA O LA CONDICION DE MIGUELITO). No tiene por qué saberlo. No es
sapiente u omnisciente.
8) LinkedIn es la PLATAFORMA donde están anidadas
miles de comunidades, o redes, que son conformadas por personas o nodos con sus
características 1), 2), 3), 4), 5), 6) y 7).
9) NO HAY DE OTRA: Todos los procesos o necesidades
de las personas (nodos) hay que decirlas, expresarlas, comunicarlas, o
colectivamente, o individualmente (a través de la red). Ya lo mencioné en 7) La
red, o comunidad, o la gente, no es adivina.
10) Ahora bien, los temas de cómo qué decir, qué
frecuencia, a quienes, qué tono o intensidad, dependen de cada quien y del
mensaje o intención deseada, o del efecto deseado.
(Esto del inciso 10) es lo que no se sabe mucho de
cómo o qué hacer al respecto, es como un tope, es un misterio, es la mayor
causa de la decepción de muchos con LinkedIn).
LinkedIn es la plataforma que forma redes, no es la
red, es la plataforma.
LinkedIn te da las herramientas para que formes tu
red de manera formal y orgánica aparente, pero sistemática posteriormente.
Tú eres el dueño (aparente) de tu red, de todas las
personas que la conforman a como fueron llegando.
Hasta ahí todo es sencillo. Llegan personas, las
incumbentes relativas de negocio, escuela, trabajo, familia, con quienes te
topaste en la calle, los que te dieron su tarjeta y demás, entran a tu red en
un proceso dinámico.
Así armamos la red.
PERO NO BASTA ARMAR LA RED.
Ya está definida la persona (el nodo) y lo que hace
cada una, ya está la plataforma (LinkedIn) y para lo que está, para ser el
lugar donde reside la red de todos.
Falta lo principal.
Sí, ya tenemos la estructura y sus componentes y
sabemos de ellos de vez en cuando, no todos, no siempre.
Lo que faltaría es la comunicación de nuestras ideas,
intenciones y necesidades hacia todos lados.
No todos son receptores constantes, fiables y/o
eternos, no podemos generalizar, hay que analizar a los receptores posibles y
saberles QUÉ DECIRLES Y CUÁNDO.
Perdón por tanto rollo, a final de cuentas el
mensaje es, analizar para qué queremos a cada persona de nuestra red,
clasificarla, ordenarla y revisarla periódicamente.
Y cuestionarla, siempre cuestionarla.
Cuando hagamos esto, de manera natural irá saliendo
para qué es cada persona, dependiendo de lo que queremos hacer, si somos
escritores, si somos políticos, si somos directores de escuela, si vendemos
aviones Airbus A320, si vendemos reactores nucleares, si queremos donativos
para una escuela, si somos vendedores de casas o de seguros de vida, o si
queremos reinventarnos y cambiar de carrera.
El mensaje y el receptor cambiarán según nosotros
lo deseemos.
LinkedIn, a diferencia del altero de tarjetas de presentación que
todos tenemos, ES UNA ENTIDAD VIVA.
UNA ENTIDAD A LA QUE HAY QUE SENTIR Y APROVECHAR.
CONOCER Y ASIMILAR. CONSTANTEMENTE PLANEAR Y GESTIONAR, CORREGIR Y DIRIGIR.
Siempre.
Hay que conocer nuestra red, todo el tiempo,
nuestros proyectos futuros dependen de ello.
Si gustas (o alguien más gusta) saber más de lo
anterior, no dudes en comunicarte conmigo: Luis Eduardo García, cel, 81
1312-3874.
Lo que disparó este artículo fueron estos párrafos del libro de Linked de Albert-Lázló Barabasi, o How Everything is Connected to Everything Else and What It means for Business, Science, and Everyday Life.
Lo que disparó este artículo fueron estos párrafos del libro de Linked de Albert-Lázló Barabasi, o How Everything is Connected to Everything Else and What It means for Business, Science, and Everyday Life.
Muchas gracias!
lunes, 24 de noviembre de 2014
LA REFLEXIÓN DE LOS 4,000
¡Hola!
Ya llegué a los 4,000 contactos y es cuando me pongo
a pensar, ¿qué hago con tanta gente?
¿Me ven todos? ¿Me leen todos mis comentarios? ¿Me
toman en cuenta? ¿Cuántos me conocen?
Cuando entré en LinkedIn en el tema de los contactos
uno a uno empecé a hacerlos con los del amigos del trabajo, luego con los de la
escuela, luego con los de mis correos, luego con los colegas de otros trabajos.
100. 200. 500.
Así mi red comenzó a tomar forma. ¿Pero forma hacia
qué?
Luego llegaron más personas. Mis intereses no son
tan verticales, tengo de todo tipo: educación, academia, industria, gobierno,
medios, telecomunicaciones, sistemas, innovadores, asociaciones civiles, etc.
1,000. 2,000. 4,000.
Mis contactos ahora vienen de áreas más
transversales.
Me queda claro: No todos los contactos sirven a un
propósito, ni los puedo ayudar en algo o ellos a mí.
De esto hay dos mensajes contradictorios en
LinkedIn: tener más contactos, ampliar tu red pero que ellos sean de
"calidad" (también ellos dicen, no diluyas tu red).
A muchos de mis contactos no sé en dónde o en qué
los pueda ayudar, bueno, sé de redes sociales profesionales, quizá les pueda
ayudar en algo. A vender más, a hacer alianzas, a reconocer a los indicados
necesarios en su negocio, a sus decision-makers. A otros bien puedo darles
consejos, algo de mini-mentoría, alguna pequeña orientación. Es dar y recibir.
Pero bueno, llega ese momento de decir, ¡basta,
tengo qué conocer a mis contactos!
Así empecé a analizar mi red, uno por uno, y así lo
he estado haciendo. Analizando sus perfiles, catalogándolos según sus
características. Hay sutilezas en esto, no bastan los criterios del search
propio del LinkedIn.
Hay un método para ahora sí, llegar al comentario
fino, quirúrgico, opuesto al escopetazo, el que muchos hacen, del mensaje 50 a
50 usuarios o al mailchimpazo habiendo exportado los contactos a un Excel.
Ya hoy por hoy no interesa tanto tener contactos por
cantidad.
Ahora sigue por calidad.
Recordando también: uno de los axiomas básicos en
esto es:
CONTACTO NO ES CONEXIÓN.
La tarea ahora es... ¿cómo hacer ahora que los
contactos clave que tengo, que los tengo ya bien definidos, clasificados, y que
todos los deberíamos tener así, bien definidos, se conviertan a través de la
Conversación, en Conexiones de Calidad?
A eso me dedico, en estos precisos momentos.
martes, 18 de noviembre de 2014
DE LA INSOSPECHADA POSIBILIDAD DE TU RED
Déjenme les
cuento que he estado muy clavado con el tema de las redes.
Sí, las redes. No,
no solamente las redes sociales, sino sobre el tema de las redes.
Antes, una
reminiscencia, calma, tiene su porqué.
En The Matrix ves a Neo (Keanu Reeves), ya
en la parte final de la película, después que le disparan los Agentes y detiene
en forma impresionante las balas al punto de casi tocarlo, y de pronto él, que
ya se da cuenta en ese instante que sí es el Elegido, empieza a ver a todo como
una entidad de símbolos verdes cayendo como lluvia interminable, todo, todo,
sus enemigos, el pasillo donde está, la misma existencia como parte de algo
construido, simulado, todo en forma de lluvia verde, algo que no era más que la
Matriz, The Matrix.
Fue un punto
culminante de la película, llena de fantasía y ciencia ficción, que todavía
tiene legiones de seguidores discutiendo los significados de los conceptos
construidos atrás de esa gran historia.
A mí me pasó
algo similar, y no me malentiendan, no veo a la gente hecha de numeritos verdes
cayendo como lluvia eterna simulando mi realidad.
Sino que algo me
sucedió al llegar a tres mil cien contactos en LinkedIn (la única red de la que doy cursos, las demás redes son
más, mmm, eso, demasiado sociales).
Tiene que ver con lo que me dijo un conocido hace tiempo cuando le conté que
iba a dar cursos de LinkedIn:
-LinkedIn? Ahí tengo como tres mil
contactos y no me sirven para nada.
Y siempre me
acuerdo de él.
Porque ya te
pones a pensar, ¿para qué empezaste a meterte en primera instancia a LinkedIn, para que te vean cómo eres y
te contacten? ¿Para qué te ofrezcan trabajo?
Sorry, ya estás en los cincuenta años, no hay
muchos trabajos para ti, la verdad. ¿Entonces, para qué estás en LinkedIn?
“Ahí tengo como tres mil contactos y no me sirven
para nada.”
Uf.
Y en eso llegué yo
mismo en mi red de LinkedIn a mis
tres mil cien contactos.
Siempre en mis
cursos, comento la idea de los árboles y el bosque, siendo tu red el bosque y
tus contactos los árboles, metáfora tan común que todos conocemos, pero que,
créeme, nunca pierde su actualidad. El punto obvio es ese, el de en muchas
ocasiones que por ver el bosque no ves los árboles, por ver el árbol dejas de
ver el bosque.
Todo es
percepción contextual.
(Sólo imagínate
un poco más, que cada persona tiene su propio bosque, o sea, una red de
contactos entera, una red posible de personas por conocer, por saber, por
asimilar… uf, y así me seguiría por los caminos casi infinitos de las
posibilidades: cada contacto tiene su red, es decir, tantas posibilidades
dentro de sus propios contactos, cada uno de estos contactos tiene su propia
red de sus propios contactos, sus propias posibilidad, si, suman millones, y no
es hablada, es real).
Pero aun así esas
metáforas son conocidas y sabias pero nunca nadie habla nada de… las hojas del mismo
árbol.
De conocer más
de tus mismos contactos actuales.
Sigamos
brevemente con la extensión de la metáfora.
Ya con los tres
mil cien mencionados y con el tema de la epifanía de las hojas (sí, fue una
revelación), me puse a la tarea más complicada: ver uno por uno a mis tres mil
cien contactos y revisar su perfil.
Sí, uno por uno.
Y lo hice despacio. Me tardé semanas.
Pero no sólo los
vi uno por uno, sino que… los clasifiqué, usé las herramientas disponibles en
el mismo LinkedIn, y así ya fui
sabiendo para qué realmente me pudieran
servir posteriormente los contactos de mi red. A cada uno de ellos los fui
conociendo, los fui asimilando.
No, no todos me
serán “útiles”, y sí, yo puedo de cierto modo de ser útil a todos, la verdad,
digo, está el Karma que dice, haz el bien sin esperarlo recíprocamente, ese
bien llegará, eventualmente.
A donde quiero
llegar, porque ya se me acabó el espacio, y probablemente tu paciencia, es a lo
siguiente:
Sólo decirles
que ahora estoy tomando un curso de Análisis de Redes Sociales en Coursera, pero este es de esos que de la
nada empiezan a usar derivadas, te hablan de la distribución de Poisson como si
la usaras todos los días y te hacen “bajar” aplicaciones para probar modelos de
redes random, o redes orgánicas o redes con obediencia a Leyes de Poder, y
válgame, qué de cosas, comadre, compadre, de pronto te sientes como con
martillo nuevo: a todo le ves forma de clavo.
Me siento
también que estoy viendo el tramado de la misma lluvia de numeritos verdes tipo
Matrix a cada paso que doy: al leer
de política, veo una red; al leer de educación, veo una red; al leer de
ciencia, veo más redes; al leer de tecnología, otra más; al leer de la UDEM,
más redes de redes, en este caso, la de los mismos alumnos, la de decenas de
miles de exalumnos, tantas personas, tanto árbol, tantos bosques por conocer.
Tantas hojas por
asimilar. Cada hoja un contacto, una conexión posible, una conversación
deseable, un acuerdo probable. Un contrato, un proyecto, un empleo, una idea
surgiendo, una revolución conceptual emergiendo.
Ideas,
conceptos, temas, negocios, intereses, contactos, alianzas, proyectos, conversaciones,
conexiones por concebir, pensar, analizar,
planear, realizar.
Y apenas estoy
comenzando.
Conectémonos.
Ya.
El autor da cursos
y asesorías de LinkedIn además de
Estrategias de Redes Sociales Profesionales y hoy se siente cósmico y no tanto como
para ver el entramado de lluvia de numeritos verdes, pero sí como para darles
consejos y consultoría sobre Redes Sociales Profesionales, tel 81 1312- 3874, luis.garcia.2099@gmail.com
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