lunes, 9 de febrero de 2015

VIVIR EL MODO NETWORKING (ALMOST ALWAYS) ON


(O UNA MANERA DE CÓMO PROMOVER EL USO DE LINKEDIN Y DEL NETWORKING CON LAS PERSONAS QUE NOS ENCONTREMOS EN TODAS PARTES, SIN EXAGERAR, CLARO.)


Me preguntaron el otro día que porqué LinkedIn no promueve más su uso, si es tan importante, en por decir un país como México y en otros países en donde se siente que la red social más importante para los profesionistas se está subutilizando.



Yo siempre me he preguntado hasta donde llega la función de la red social en cuestión, por un lado está el tema constante punzante de "expande tu red con tus conocidos, expande tu red conocidos" a nivel que LinkedIn mismo te explora tu red de correos para buscarte contactos o para invitarlos y en algún lado esta doctrina topa y se alenta y luego se estabiliza en su crecimiento, hasta llegar al detalle de "conecta sólo con gente que sí conozcas".

Y esto contrasta un poco, porque si se trata de ampliar nuestra red o de vender, con el ejemplo de sus paquetes Premium apuntando a Recursos Humanos y a Ventas, implicando necesariamente que explorarás redes de personas que NO CONOCES, y agreguémosle al macrotema, ya dicho varias veces, de que a LinkedIn le interesa finalmente el mercado laboral DEL MUNDO ENTERO, entonces han de pensar, supongo, que cada país crezca a su ritmo y tiempo... o es eso o los que planean LinkedIn son bipolares sociales.

Hasta aquí la respuesta a la pregunta sobre LinkedIn lo que sigue es una digresión del tema de cómo podemos, o se puede, apoyar a que se dé más la inquietud de ir por más networkingesperando que usen como plataforma de conexión a LinkedIn:

Por mi parte insisto yo en que las compañías que hacen seminarios, expos, congresos, o incluso las compañías que dan servicios compartidos, tengan la iniciativa no sólo de decir, "aquí es entre otras cosas que son nuestro fin, un lugar ideal para que hagan su networking", que sí se da, y solito, y a lo que me refiero es que ir más allá, que lo promuevan ACTIVAMENTE creando Networking Zones y/o Networking Times, con aplicaciones o foros creados de antemano o de kioscos de captura de datos en los que todos puedan capturar sus características, temas, áreas, para ser vistos y a su vez accesar a través de una app creada ex profeso para ver quién vino, quién está, qué evento sigue, revisar los tags con sus intereses que sirvan para ser consultados, y así entre otras cosas buscar afinidades y/o qué temas de relevancia se están dando y así, todo envuelto en miniredes ad hoc como si fueran MiniLinkedIns en algunos casos temporales y siempre de acceso restringido, de uso exclusivo por la organización o el evento, el que quiera que lo capture, el que no, pues no.

Por otro lado, (a lo mejor me adelanto para un tema para después explorar) las escuelas, las universidades no tienen estrategia sólida para preparar a sus alumnos en temas de conexión de personas a redes profesionales. 

He estado con gente de varias universidades promoviendo la idea del Networking y siento que no han captado la ventaja competitiva que podría lograrse para los alumnos de próximo egreso una educación continua en base a un Departamento de Networking. Debería haber un módulo permanente para este efecto hacia los alumnos, asesoría tipo Vida, Carrera y Desarrollo, o Un Desarrollo Relacional. Nada que ver con Educación Continua. 

Esto no es conocimiento, esto es enseñar una actitud.

No basta que en una conferencia se les pregunte a los muchachos, "hey, chicos, LinkedIn, hagan su perfil, muchachos, es muy bueno!" y a lo que sigue del programa.

En fin.

¿Más lugares? 

Los hoteles, con sus Business Centers, los mismos World Trade Centers regionales, las Cámaras de Comercio locales, las Asociaciones profesionales (aunque estas tal vez sí sean muy verticales en por definición), y similares. 

O como ya lo he comentado anteriormente los cafés tipo de trabajo como los Starbucks que son lugares ideales para nómadas profesionales con audífonos y laptops en busca de refugio, y estamos en la optimista suposición que cada persona-road warrior es un talento que desea ser conocido (y puede ser necesitado) en otros ambientes insospechados, cercanos geográficamente a él, esperemos que cada quién tenga una intención de buscar relacionarse, como todos, y ahí mismo, en la mejor actitud de servicio posible. 

El Starbucks es zona natural para una Networking Zone, o un Networking Time

Así hay muchas instancias en los que pueden darse esto del MODO NETWORKING ON, algo en que todos debemos pensar estar prendidos, no que si nuestras redes son grandes o pequeñas o que sí son verticales o transversales, sino que si tienen su grado de utilidad o de asimilación y sobre todo el para qué la tenemos o queremos.

Imagínate el potencial de un MODO NETWORKING ON general en lugares donde sí, ya se da el networking, pero sin desmerecer a nadie, ¿quiénes lo aprovechan? Los naturales, los que conocen el camino, los privilegiados con carisma, los conectores natos, y no todos somos así. Por tanto pienso que si quitamos algo de la fricción social natural algo podemos provocar más allá de lo que hoy existe en las Networking Nights, que sí sé que están abiertas a dinámicas novedosas de integración, pero a las cuales se les puede dar todavía una ayudadita por ahí. 

En fin, las cosas ya se darán poco a poco, nosotros somos a quienes nos debe importar. LinkedIn como quiera, no es México quien le preocupa, sólo quieren ser y hacer, negocio, si hacen labor social de paso, es genial pero no importante, ¿y el caso de México? Ya entrará al redil, como todos. 

Al tiempo.

Ahora sí, siguiente tema... Networking Zone, en la Convención o Expo o Simposium o...







PARTE I: BUSCANDO LA NETWORKING ZONE


(Daré como explicado el tema de Networking de momento pero me reservo el derecho de volver a insistir en su importancia.)

Es inevitable.

Los temas de Networking están cerca. El dónde, el cuándo, el cómo son cosa de tiempo. Las Networking Zone a la vuelta de la esquina. O los Networking Time.

O así como existe la Hora Feliz, habrá la ¿Hora del Networking o Networking Hour?
(Sí, como que el español no ayuda ni su traducción directa).

Y en este caso hablo de la red de persona a persona, sin LinkedIn de por medio.
Ahora imaginemos el lugar.

Donde haya personas cada quien en su tema. Laptops. Audífonos. Libretas. Concentración. Corriente Eléctrica. Wi-fi. Cafecito. Tiempo. Mesa disponible. Ambiente. Vivir y dejar vivir.

Puede que falten detalles o que estos se arreglen solos en base a flexibilidad o adaptabilidad de cada persona o sólo que comience el cool del grupo o sencillamente que el que tenga hambre de conexión haga el primer movimiento.

Porque él o ella sí sabe lo que puede haber detrás de cada conexión.

Una red que explorar, una red a la que podemos servir, una red que se puede juntar con la nuestra a partir de sólo decir, “Buenas tardes, mi nombre es… ¿el tuyo?” Y el mágico: “¿A qué te dedicas?”.

El tema de “¿yo me dedico a esto”, el “mira, qué bien” y el concluyente “yo estoy en LinkedIn, si gustas conectarte conmigo, con todo gusto” en dónde se da la real sinergia, el real conocimiento y demás, viene después.

Y cada quien lo puede hacer distinto y cada quien decide, aún, si lo hace o no.

Porque, nunca olvidarlo, detrás de cada persona hay una red interesante.

Las variaciones son muchas, las formas y las maneras también, y cada persona es distinta en su grado de timidez o reserva o conservadurismo o extroversión o introversión.

Hay ventajas ahí, hay desventajas también.

Porque el mexicano es un hombre de costumbres que no se mete mucho en donde no lo llaman por temor a que le digan algo agresivo.

Pero, ¿si hubiera la manera? o si el lugar donde se encuentra, ¿lo promoviera?

Sí, el relacionarse es un tema de cultura. No todos saben cómo hacer Networking, no todos entienden su importancia. Pero llegará el momento en que todo esto sea natural en mucha gente, en que se adapte un código de conducta no intrusivo y que en ciertos lugares uno sólo se presente, con todo el protocolo necesario.

Y al presentarse, redundando con todo cuidado, se haga presente.

Lo más interesante es que esto del protocolo se puede hacer más sencillo con menos fricción con la ayuda del establecimiento o local. ¿Cómo?

Creando su propia Networking Zone.

Inventémoslo. Ayudémosles. A ponernos a sugerir. A demandar el espacio.

Puede ser eso, un pequeño espacio físico (corcho, b en donde poner tu tarjeta o folleto, junto con los demás participantes, habría que establecer la regla de oro de “tomas una tarjeta-dejas una tuya”. Debería autorregularse, esto debería ser voluntario.

(Claro que el formato de tu tarjeta también debería explicar lo que haces, no solo tus datos de contacto, si no dice cuál es tu core business o cuál es tu discurso del elevador, no tendrás importancia y serás una tarjeta más. Ese es otro tema.)

¿Los lugares obvios? Los Starbucks, los cafés, los hoteles en sus business center, lugares donde la gente se pone a trabajar ya sean para hacer pausas, para revisar correos, para buscar un espacio tranquilo a bajo precio.

Toda esa gente que está con sus audífonos trabajando, codificando, contestando, creando un correo, una propuesta, revisando una cotización.

Digo, hay esferas de influencias más atractivas que otras, pero aun así, el tema es contactar y contactar, sí, ya sé, no puedes ser promiscuo en esto, hay que saber seleccionar, lo único que digo al respecto de la gente y lo que hay dentro de su mente profesional y lo que hay dentro de su red, la única manera de saberlo es preguntando (pero siempre respetando espacios y momentos).


Y eso se hace en una Networking Zone.


Muchas gracias!!!





martes, 9 de diciembre de 2014

¿QUÉ HACER CON LOS CONTACTOS?


Javier, un buen amigo, me preguntaba respecto a qué hacer con los contactos, en resumen, ¿qué oportunidades ofrecer y cuáles puedo ofrecerles?

Me extenderé un poco, diré cosas obvias para muchos, pero a final de cuentas, entre tantas cosas obvias en ocasiones hay que mencionar todo lo obvio porque para uno lo es, para el otro no, y así.
Mira, yo me voy al origen, mucho de esto ya lo sabes, sabemos, supimos, sabremos, sabríamos, sabríais, intuimos, etc.

1) Cada persona es un cúmulo de experiencias, de conocimiento, de saber, de deseo de ganarse la vida a través de algo, o con la necesidad de que sepan de sus logros, o con ciertas ansias de conseguir dinero, experiencia, cultura o poder.

2) Cada persona es finalmente parte de una red, llamémosle por decir de cierta forma “nodo”, que puede ser centro u origen de una red o final aparente de otra, o camino hacia otras redes más allá.

3) Cada persona tiene una relación con otra, de amistad, de familia, de comercio, de negocio, de acuerdo, de afinidad, de afiliación, de ser parte de un grupo escolar, político, de iglesia, social, deportivo, cultural, ideológico, geográfico, demográfico, económico, etcétera.

4) Cada relación de persona a persona es una “liga”. Hay muchas ligas, y asimismo muchas redes traslapadas de un lado a otra, algunas son temporales otras ajenas al tiempo.

5) Cada persona sabe algo, hace algo, conoce algo, le pasa algo, se le ocurre algo, resuelve algo.

6) Cada persona también, necesita algo.

7) La gente, o la comunidad, o la red, no sabe lo que necesitan, o hacen o por lo que se distinguen las personas individualmente (EL ESTIGMA O LA CONDICION DE MIGUELITO). No tiene por qué saberlo. No es sapiente u omnisciente.

8) LinkedIn es la PLATAFORMA donde están anidadas miles de comunidades, o redes, que son conformadas por personas o nodos con sus características 1), 2), 3), 4), 5), 6) y 7).

9) NO HAY DE OTRA: Todos los procesos o necesidades de las personas (nodos) hay que decirlas, expresarlas, comunicarlas, o colectivamente, o individualmente (a través de la red). Ya lo mencioné en 7) La red, o comunidad, o la gente, no es adivina.

10) Ahora bien, los temas de cómo qué decir, qué frecuencia, a quienes, qué tono o intensidad, dependen de cada quien y del mensaje o intención deseada, o del efecto deseado.

(Esto del inciso 10) es lo que no se sabe mucho de cómo o qué hacer al respecto, es como un tope, es un misterio, es la mayor causa de la decepción de muchos con LinkedIn).

LinkedIn es la plataforma que forma redes, no es la red, es la plataforma.

LinkedIn te da las herramientas para que formes tu red de manera formal y orgánica aparente, pero sistemática posteriormente.

Tú eres el dueño (aparente) de tu red, de todas las personas que la conforman a como fueron llegando.

Hasta ahí todo es sencillo. Llegan personas, las incumbentes relativas de negocio, escuela, trabajo, familia, con quienes te topaste en la calle, los que te dieron su tarjeta y demás, entran a tu red en un proceso dinámico.

Así armamos la red.

PERO NO BASTA ARMAR LA RED.

Ya está definida la persona (el nodo) y lo que hace cada una, ya está la plataforma (LinkedIn) y para lo que está, para ser el lugar donde reside la red de todos.

Falta lo principal.

Sí, ya tenemos la estructura y sus componentes y sabemos de ellos de vez en cuando, no todos, no siempre.

Lo que faltaría es la comunicación de nuestras ideas, intenciones y necesidades hacia todos lados.

No todos son receptores constantes, fiables y/o eternos, no podemos generalizar, hay que analizar a los receptores posibles y saberles QUÉ DECIRLES Y CUÁNDO.

Perdón por tanto rollo, a final de cuentas el mensaje es, analizar para qué queremos a cada persona de nuestra red, clasificarla, ordenarla y revisarla periódicamente.

Y cuestionarla, siempre cuestionarla.

Cuando hagamos esto, de manera natural irá saliendo para qué es cada persona, dependiendo de lo que queremos hacer, si somos escritores, si somos políticos, si somos directores de escuela, si vendemos aviones Airbus A320, si vendemos reactores nucleares, si queremos donativos para una escuela, si somos vendedores de casas o de seguros de vida, o si queremos reinventarnos y cambiar de carrera.

El mensaje y el receptor cambiarán según nosotros lo deseemos.

LinkedIn, a diferencia del altero de tarjetas de presentación que todos tenemos, ES UNA ENTIDAD VIVA.

UNA ENTIDAD A LA QUE HAY QUE SENTIR Y APROVECHAR. CONOCER Y ASIMILAR. CONSTANTEMENTE PLANEAR Y GESTIONAR, CORREGIR Y DIRIGIR. Siempre.

Hay que conocer nuestra red, todo el tiempo, nuestros proyectos futuros dependen de ello.

Si gustas (o alguien más gusta) saber más de lo anterior, no dudes en comunicarte conmigo: Luis Eduardo García, cel, 81 1312-3874.




Lo que disparó este artículo fueron estos párrafos del libro de Linked de Albert-Lázló Barabasi, o How Everything is Connected to Everything Else and What It means for Business, Science, and Everyday Life.  




Traducción:




Muchas gracias!





lunes, 24 de noviembre de 2014

LA REFLEXIÓN DE LOS 4,000

¡Hola!

Ya llegué a los 4,000 contactos y es cuando me pongo a pensar, ¿qué hago con tanta gente?

¿Me ven todos? ¿Me leen todos mis comentarios? ¿Me toman en cuenta? ¿Cuántos me conocen?

Cuando entré en LinkedIn en el tema de los contactos uno a uno empecé a hacerlos con los del amigos del trabajo, luego con los de la escuela, luego con los de mis correos, luego con los colegas de otros trabajos.

100. 200. 500.

Así mi red comenzó a tomar forma. ¿Pero forma hacia qué?

Luego llegaron más personas. Mis intereses no son tan verticales, tengo de todo tipo: educación, academia, industria, gobierno, medios, telecomunicaciones, sistemas, innovadores, asociaciones civiles, etc.

1,000. 2,000. 4,000.

Mis contactos ahora vienen de áreas más transversales.

Me queda claro: No todos los contactos sirven a un propósito, ni los puedo ayudar en algo o ellos a mí.

De esto hay dos mensajes contradictorios en LinkedIn: tener más contactos, ampliar tu red pero que ellos sean de "calidad" (también ellos dicen, no diluyas tu red).

A muchos de mis contactos no sé en dónde o en qué los pueda ayudar, bueno, sé de redes sociales profesionales, quizá les pueda ayudar en algo. A vender más, a hacer alianzas, a reconocer a los indicados necesarios en su negocio, a sus decision-makers. A otros bien puedo darles consejos, algo de mini-mentoría, alguna pequeña orientación. Es dar y recibir.

Pero bueno, llega ese momento de decir, ¡basta, tengo qué conocer a mis contactos!

Así empecé a analizar mi red, uno por uno, y así lo he estado haciendo. Analizando sus perfiles, catalogándolos según sus características. Hay sutilezas en esto, no bastan los criterios del search propio del LinkedIn.

Hay un método para ahora sí, llegar al comentario fino, quirúrgico, opuesto al escopetazo, el que muchos hacen, del mensaje 50 a 50 usuarios o al mailchimpazo habiendo exportado los contactos a un Excel.

Ya hoy por hoy no interesa tanto tener contactos por cantidad.

Ahora sigue por calidad.

Recordando también: uno de los axiomas básicos en esto es:

CONTACTO NO ES CONEXIÓN.

La tarea ahora es... ¿cómo hacer ahora que los contactos clave que tengo, que los tengo ya bien definidos, clasificados, y que todos los deberíamos tener así, bien definidos, se conviertan a través de la Conversación, en Conexiones de Calidad?

A eso me dedico, en estos precisos momentos.

Pasen buena tarde.




martes, 18 de noviembre de 2014

DE LA INSOSPECHADA POSIBILIDAD DE TU RED





Déjenme les cuento que he estado muy clavado con el tema de las redes.

Sí, las redes. No, no solamente las redes sociales, sino sobre el tema de las redes.
Antes, una reminiscencia, calma, tiene su porqué.

En The Matrix ves a Neo (Keanu Reeves), ya en la parte final de la película, después que le disparan los Agentes y detiene en forma impresionante las balas al punto de casi tocarlo, y de pronto él, que ya se da cuenta en ese instante que sí es el Elegido, empieza a ver a todo como una entidad de símbolos verdes cayendo como lluvia interminable, todo, todo, sus enemigos, el pasillo donde está, la misma existencia como parte de algo construido, simulado, todo en forma de lluvia verde, algo que no era más que la Matriz, The Matrix.


Fue un punto culminante de la película, llena de fantasía y ciencia ficción, que todavía tiene legiones de seguidores discutiendo los significados de los conceptos construidos atrás de esa gran historia.

A mí me pasó algo similar, y no me malentiendan, no veo a la gente hecha de numeritos verdes cayendo como lluvia eterna simulando mi realidad.

Sino que algo me sucedió al llegar a tres mil cien contactos en LinkedIn (la única red de la que doy cursos, las demás redes son más, mmm, eso, demasiado sociales). Tiene que ver con lo que me dijo un conocido hace tiempo cuando le conté que iba a dar cursos de LinkedIn:
-LinkedIn? Ahí tengo como tres mil contactos y no me sirven para  nada.
Y siempre me acuerdo de él.

Porque ya te pones a pensar, ¿para qué empezaste a meterte en primera instancia a LinkedIn, para que te vean cómo eres y te contacten? ¿Para qué te ofrezcan trabajo?
Sorry, ya estás en los cincuenta años, no hay muchos trabajos para ti, la verdad. ¿Entonces, para qué estás en LinkedIn?

“Ahí tengo como tres mil contactos y no me sirven para nada.”

Uf.

Y en eso llegué yo mismo en mi red de LinkedIn a mis tres mil cien contactos.

Siempre en mis cursos, comento la idea de los árboles y el bosque, siendo tu red el bosque y tus contactos los árboles, metáfora tan común que todos conocemos, pero que, créeme, nunca pierde su actualidad. El punto obvio es ese, el de en muchas ocasiones que por ver el bosque no ves los árboles, por ver el árbol dejas de ver el bosque.

Todo es percepción contextual.

(Sólo imagínate un poco más, que cada persona tiene su propio bosque, o sea, una red de contactos entera, una red posible de personas por conocer, por saber, por asimilar… uf, y así me seguiría por los caminos casi infinitos de las posibilidades: cada contacto tiene su red, es decir, tantas posibilidades dentro de sus propios contactos, cada uno de estos contactos tiene su propia red de sus propios contactos, sus propias posibilidad, si, suman millones, y no es hablada, es real).

Pero aun así esas metáforas son conocidas y sabias pero nunca nadie habla nada de… las hojas del mismo árbol.

De conocer más de tus mismos contactos actuales.

Sigamos brevemente con la extensión de la metáfora.

Ya con los tres mil cien mencionados y con el tema de la epifanía de las hojas (sí, fue una revelación), me puse a la tarea más complicada: ver uno por uno a mis tres mil cien contactos y revisar su perfil.

Sí, uno por uno. Y lo hice despacio. Me tardé semanas.

Pero no sólo los vi uno por uno, sino que… los clasifiqué, usé las herramientas disponibles en el mismo LinkedIn, y así ya fui sabiendo para qué realmente me pudieran servir posteriormente los contactos de mi red. A cada uno de ellos los fui conociendo, los fui asimilando.

No, no todos me serán “útiles”, y sí, yo puedo de cierto modo de ser útil a todos, la verdad, digo, está el Karma que dice, haz el bien sin esperarlo recíprocamente, ese bien llegará, eventualmente.

A donde quiero llegar, porque ya se me acabó el espacio, y probablemente tu paciencia, es a lo siguiente:

Sólo decirles que ahora estoy tomando un curso de Análisis de Redes Sociales en Coursera, pero este es de esos que de la nada empiezan a usar derivadas, te hablan de la distribución de Poisson como si la usaras todos los días y te hacen “bajar” aplicaciones para probar modelos de redes random, o redes orgánicas o redes con obediencia a Leyes de Poder, y válgame, qué de cosas, comadre, compadre, de pronto te sientes como con martillo nuevo: a todo le ves forma de clavo.

Me siento también que estoy viendo el tramado de la misma lluvia de numeritos verdes tipo Matrix a cada paso que doy: al leer de política, veo una red; al leer de educación, veo una red; al leer de ciencia, veo más redes; al leer de tecnología, otra más; al leer de la UDEM, más redes de redes, en este caso, la de los mismos alumnos, la de decenas de miles de exalumnos, tantas personas, tanto árbol, tantos bosques por conocer.

Tantas hojas por asimilar. Cada hoja un contacto, una conexión posible, una conversación deseable, un acuerdo probable. Un contrato, un proyecto, un empleo, una idea surgiendo, una revolución conceptual emergiendo.

Ideas, conceptos, temas, negocios, intereses, contactos, alianzas, proyectos, conversaciones, conexiones  por concebir, pensar, analizar, planear, realizar.

Y apenas estoy comenzando.

Conectémonos. Ya.




El autor da cursos y asesorías de LinkedIn además de Estrategias de Redes Sociales Profesionales y hoy se siente cósmico y no tanto como para ver el entramado de lluvia de numeritos verdes, pero sí como para darles consejos y consultoría sobre Redes Sociales Profesionales, tel 81 1312- 3874, luis.garcia.2099@gmail.com

miércoles, 4 de junio de 2014

LINKMEX: 04.06.14 DE LOS WEBINARS EN SI


Buen día.

Algunos de ustedes me han preguntado, bueno, Luis, pero ¿porqué das webinars?¿Qué ganas con ellos?

Bueno, primero que nada, la herramienta está ahí. 

Gratuita.

Me resistía cuando un amigo me lo comentaba: "úsalo". Porque la cosa es que en sistemas y telecomunicaciones es sopa de todos los días. Y ya me di cuenta que afuera de esos ambientes, no. La gente no sabe lo sencillo que es recibirlo. Pero sólo lo sabe hasta que se fuerza a hacerlo.

Si supieran de la sencillez...


Déjenme les cuento que los webinars o webex (el kleenex o la coca de los webinars, nombre genérico), a como viene a ser conocida la actividad de esto de abrir desde casa u oficina una sesión, puede ser una demostración, resolución de problemas o simplemente explicatoria, a través de un software que puede ir desde un Skype colectivo a un Google Hangout o un Anymeeting o como quieran llamarle y que permite que un grupo de personas (en Anymeeting hasta 200) miren a la persona MIENTRAS ésta explica usando un POWERPOINT o PDF o un video de YOUTUBE e incluso, LA PANTALLA DEL PRESENTADOR, para llevar a cabo un proceso de transferencia de información de uno a muchos.

Y en este caso particular,como yo mismo tengo un tema que dar, que me sé, y he aquí la clave: UN TEMA QUE ME INTERESA QUE LOS DEMÁS SEPAN QUE LO SÉ, TANTO QUE LO DOY EN UN WEBINAR.

Ahí está todo.

No es difícil de entenderlo.

De hecho, ya sé de personas que me han visto y que se han puesto manos a la obra a pensar en cómo dar un webinar sobre sus temas particulares. Bien por ellos.

Eso me lleva al otro tema, el de que te hagan caso y "vengan" a ver el webinar

Eso es más complicado.

Porque podremos dar misa, falta que los feligreses lleguen.

O como dijo alguien, no siempre se da el "constrúyelo, ellos vendrán" (tomado de la película soñadora de Kevin Costner, Campo de los Sueños) y que sólo ahí, en esa película, funciona.

Pero esos pequeños detalles no nos detendrán.

Bueno, el tema de las posibilidades son muchas. La cuestión aquí que me he encontrado es que la gente me dice, "cuando haya otro, me avisas", para asistir. Yo se las volteó y les digo, "¿qué te parecería, que si te interesa el tema, armamos uno, me dices cuando puedes, o pueden, y lo hacemos, ad hoc, ahí mismo".

A eso, me refiero, se abren posibilidades. Estas herramientas permiten un webinar de inmediato. Para consulta, aclaración, presentación, explicación, diálogo, discusión, epifanías, resoluciones. 

De todos temas. Para todo mundo.

¿Qué obtengo con esto, que de momentos parece un desperdicio de tiempo, de esfuerzo, y que solo vienen a lo mucho, a lo mucho, diez personas?

Pues, dos cosas: Una, aparezco sutilmente en los timeline de la gente, poco a poco posicionándome en sus mentes como alguien capaz de dar webinars, que los está compartiendo gratuitos, que tengo la capacidad técnica de hacerlo, más la capacidad de entregar conocimiento, comentarios, anécdotas relacionadas, ejemplos del tema, que lo domino y que sí, gozo compartiéndolo.


La segunda: Hay una escena en la película de Apocalypse Now, en la que Martin Sheen está esperando su próxima misión, sin que pase nada, se asoma, aturdido, a la ventana y dice: 

"Saigon... aún estoy en Saigon, siento que me suavizo, cada minuto que paso aquí me hago más blando. Mismo tiempo en el que Charlie (el modo en que se le denomina al enemigo) está en la jungla, haciéndose más fuerte."

Y aunque yo no soy Charlie, cada tiempo que estoy preparando y dando los webinar, en esta laptop, me hace más fuerte. 

En soltura, en conocimiento, en firmeza y seguridad en lo que hago.

Y sabiéndolo, con eso tengo.

Pasen lindo día.



martes, 3 de junio de 2014

LINKMEX 03.06.14 ON THE ROAD AGAIN




¡Hola!

¡Largo rato sin verlos!

Lo que sucede es que, como siempre, andaba haciendo otras cosas. (Y un problemilla de salud por ahí.)  

No más importantes que ustedes, aclaro.

He andado realizando ciertos proyectos, luego se los platico, antes dejen les cuento que escribir es un estado mental.

Más que obvio: Escribir es sentarse y usar el teclado para ir depositando en pantalla lo que uno vaya dilucidando hasta terminar un texto de un tirón.

Y no es que eso sea revolucionario o epifánico. Lo que sí es, es que después de ciertas situaciones sí se da el tema del bloqueo. Y no que uno dejase de escribir, aclaro, incluso en este inter comencé una novela y llevo 110 páginas de 250 proyectadas.

Pero no en cuestión de actividades, sino en cuestión de ¿qué voy a escribir sobre LinkedIn y temas afines? (Estuve escribiendo un blog junto con este, de otros temas más cotidianos y sí fue pesado) 

Y no es que uno no tenga la habilidad o la necesidad de escribir, pero en su momento, después de escribir a diario, me di cuenta que sí es necesario dosificar. 

La gente no está acostumbrada a tanta información, la tendemos a saturar. O es muy selectiva tal vez.

En fin, el caso es que vuelvo a las andadas, y habrá más intervalos regulares de uno o pocos días entre entrada y entrada (pareciera beis).

De hecho, las cosas desde la última vez han cambiado un poco. 

Hoy ando de freelance, ya no trabajo en telecomunicaciones de lleno, sí lo sigo haciendo con mis amigos en mi ex-empresa, pero no de día a día, sino más esporádico, con colaboraciones en ciertos proyectos.

Hoy doy cursos, asesorías y recomendaciones y también ando en un proceso como de evangelismo sembrando la idea de la necesidad imperiosa del networking entre profesionales utilizando como eje principal de trabajo la red social de LinkedIn.

Siento que hay mucho qué hacer, hay mucha gente con necesidad de información sobre el tema productivo de las redes sociales, sobre todo de LinkedIn.

Yo estoy dispuesto a cubrir esa necesidad. 

En efecto, la estoy cubriendo.

Lo único que se necesita, como en muchas cosas, es además de crear los canales de acceso hacia esas personas, esa mucha gente, con esa necesidad, de llegar a un acuerdo de intercambio, de ese problema que tiene, por algo material que nos satisfaga a las dos partes a cambio de la solución.

A veces suena complicado, pero hay soluciones. 

Siempre hay soluciones.

Hablaremos en pocos días si no es que me dan ganas de hacerlo mañana mismo, de varios temas afines. 

Ya veremos.

Ya nos veremos.

Tu Carrera, tu Destino, tu Linkedin.

Luis Eduardo García 



PD. AHORA POR DECIR, TAMBIEN HAGO WEBINARS CONTINUOS. HOY 3 DE JUNIO  A LAS 8 PM, HORA DE MONTERREY, MEXICO CENTRAL, HAY UNO RESPECTO A LINKEDIN  Y LAS REDES SOCIALES, DIFERENCIAS. LOS ESPERO! 

¡Sólo mándenme un correo y les mando el link!

O inscríbanse aquí!

...o aquí ---> http://cursos.luiseduardogarcia.com.mx/formulario-sesion-gratuita.html

Gracias!